La manzana de la discordia ha sido a lo largo de la historia el mito sobre la belleza.

Propongo explorar desde el tema que nos convoca el cruce creativo y la búsqueda de la belleza entre dos artistas: Remedios Varo (1908-1963) nacida en Anglés, Girona, España; y Leonora Carrington (1917-2011) nacida en Lancashire, Inglaterra. Ambas exiliadas a la ciudad de México, sus vidas y obras no han dejado nunca de influenciarse.

El retrato de mujeres ha sido una constante en las obras de ambas artistas. Mujeres escenificadas de forma viva, en constante movimiento; es decir, mujeres como sujetos: la alquimista, la maga, la diosa, la artista, la exploradora, la científica, la chamana. Todas metáforas de exploración y creación, y porque no, de lo femenino.

Creían en lo sobrenatural y los poderes de la magia, compartían una sensibilidad única, la que hacía "convivir la energía de la creación y la energía de las relaciones".

Representaron figuras de alquimistas que son a la vez pintoras con el poder de transformar la materia mediante su trabajo.

En sus obras, cuestionaron y revisaron los estereotipos de género construidos en la tradición alquímica y sus simbologías, reclamando el papel central de las mujeres. Produjeron narrativas esotéricas alternativas en las que expresaban sus experiencias, aspiraciones y deseos partiendo de la conciencia de la diferencia sexual. Añadieron a la pintura y a la alquimia las prácticas culinarias y domésticas consideradas tradicionalmente femeninas.

Su relación fue un proceso de descubrimiento personal y creativo, de profunda amistad, y de "autoridad femenina" (término creado desde el feminismo de la diferencia). Es decir, cada una reconoció autoridad en la otra y se reconocieron como interlocutoras magistrales. Su relación permitió a cada una “encontrarse a sí misma”, pero haciéndolo juntas.

Remedios Varo testimonia de una de sus obras, La llamada: “está ligada al cosmos y a sus designios a través de su cabello, pende de su cuello el mortero de la alquimia, pero no para mezclar las sustancias y las tramas, sino para trascender ella misma”.

En Creación de las aves, otra de sus pinturas, la mujer lechuza, para crear, aúna a la energía cósmica dos más: la de la música y los sentimientos. Su trabajo no sólo transforma la materia, sino que es capaz de crear vida.

Leonora Carrington narra en su obra literaria La corneta acústica una aventura protagonizada por mujeres que desean transformar el mundo. Escribe en ella la caída del patriarcado.

La pintura, como practica mágica, les permitía conjurar la realidad. Podemos pensar en su doble acepción del verbo, la de impedir el peligro, así como la de invocar la presencia de otra cosa.

Propongo estos ejemplos testimoniales para trabajar las siguientes cuestiones:

- El obrar de estas pintoras puede pensarse como un modo de erosionar los semblantes.

- Hay en sus obras un efecto feminizante ya que no se sabe nada de su contenido.

- Si los discursos suplen en su función la relación sexual que no hay, la obra artística, en este caso, se puede proponer entonces no como algo que suple, sino como lo que queda por fuera. ¿Podríamos articularla a la lógica del no-todo que propone Lacan para el Otro sexo?

- En estas obras artísticas, en donde los cuerpos no parecen humanos, se podría extraer la idea de que el Otro sexo atañe a lo que del cuerpo no hace nudo: no hay registro posible.

Referencias Bibliográficas

  • Caballero Guiral, Juncal, “Mujeres y surrealismo: Remedios Varo y Leonora Carrington”, Tesis doctoral, dialnet.uniroja.es, 2010.
  • Lacan, Jacques, El Seminario, libro 18, De un discurso que no fuera de semblante, Cap.VIII: “El hombre y la mujer y la lógica”, Paidós, Bs As, 2014.
  • Lacan, Jacques, “Televisión”, Otro Escritos, Paidós, Bs As, 2012.
  • Lacan, Jacques, “Radiofonía”, Otro Escritos, Paidós, Bs As, 2012.
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