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A la luz de Valencia

Durante los siglos XV y parte del XVI, Valencia se consideró la capital económica de España. La primera imprenta estuvo situada junto al Portal de Valldigna (barrio del Carmen).

El gran desarrollo de la industria de la seda hizo necesaria la construcción del Colegio del Arte Mayor de la Seda (Caserón recientemente restaurado en C/Hospital).

El triángulo de oro

En 1482 el Consell Municipal ordenó a los canteros Joan Ivarra y Pere Compte una obra maestra del gótico civil que finalizó en 1548: la Lonja de la Seda o Lonja de los mercaderes, lugar donde se establecían operaciones comerciales y bancarias (recomendamos ver su elegante salón columnario donde se festejó con gran boato la boda de Felipe III con Margarita de Austria). Su construcción es la muestra del poder económico que tuvo Valencia, siendo puerta de entrada importante para el Renacimiento italiano y fundamental para la expansión de la Corona de Aragón hacia el Mediterráneo.

El segundo lado del triángulo corresponde a la Iglesia de los Santos Juanes, cuya parte trasera es la más original. Situada enfrente de la Lonja con aspecto de retablo barroco elevado en cuyo escenario se celebraban actos sacramentales (actualmente se celebran los “milagros de San Vicente”). Tiene además unos bajos llamados “covetes de Sant Joan”, que eran un antiguo mercadillo de chatarrerías (no están restaurados porque son privados). En la torre del reloj está la veleta del célebre “pardal (pájaro) de Sant Joan”. Según dicen, los padres humildes de los pueblos aragoneses, dejaban abandonados a sus hijos mirando la veleta y esperando ser recogidos por las familias pudientes que les daban cobijo a cambio de su trabajo como sirvientes.La Iglesia gótica del siglo XIV, con anterioridad Mezquita, fue pasto de un incendio en 1592 y se reconstruyó en su inconfundible barroco durante los siglos XVII y XVIII.

Cierra este triángulo el actual Mercado Central, el segundo mayor de Europa. Sus orígenes se remontan a la Valencia árabe cuando estaba situado alrededor de la Mezquita. La fama de este Mercado tuvo resonancia en Europa y acudían franceses con blondas y encajes, mercaderes suizos y alemanes con quincallas, genoveses, malteses, damas con sus sirvientes, ladronzuelos, frailes, soldados, caballeros, estudiantes y gentes que querían participar del bullicio y jolgorio en las horas de mercado; y fuera de horas la plaza se convertía en lugar de celebraciones, torneos, corridas de toros, justas y ajusticiamientos.

El Mercado actual se construyó entre 1910 y 1928 y lo preside una cotorra. Dicen que todas las mañanas “la cotorra del Mercat” y “el Pardal de Sant Joan” dirigen sus miradas hacia “las gárgolas” de la Lonja para darse los buenos días. A resaltar una gárgola que muestra impúdicamente su sexo señalando el sitio original donde se ubicaba la mancebía de Valencia, la Babilonia de Europa entre 1325 y 1671, que se quedó dentro de las murallas de la ciudad al ampliarse el recinto en 1356 y que tuvo un riguroso sistema de control sanitario.

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