A veces la pasión amorosa, cuando es llevada a sus últimas consecuencias, puede encaminarse hacia el acto criminal, como en el crimen de las hermanas Papin.

Recordemos que este hecho sucedió en febrero de 1933 en el norte de Francia, dos hermanas que trabajaban como criadas desde hacía varios años, sin aparentes problemas, asesinaron de forma cruel a la señora de la casa y a su hija.

Lacan se hizo eco del interés generado en la prensa y escribió sobre esto en " Motivos para el crimen paranoico: el crimen de las hermanas Papin".

En su texto pone el foco en varios aspectos: la prisa del acto, el ensañamiento, el rito de purificación, el “delirio a dúo”, el comportamiento autopunitivo o de autocastigo, el sentimiento de culpa y el tipo de amor que se daba entre las hermanas.

Dice que hablaron en sus declaraciones de que fue “repentino y simultáneo”, " llevado de golpe al paroxismo del furor: cada una se apodera de una adversaria, le saca viva los ojos de las órbitas... y luego la remata”1.

"Después con ayuda de cuanto encuentran a su alcance, un martillo, un jarro de estaño, un cuchillo de cocina, se ensañan con los cadáveres de sus víctimas, les aplastan la cara y, desnudándoles el sexo, acuchillan profundamente los muslos y las nalgas de una para embadurnar con esa sangre los muslos y las nalgas de la otra. Lavan enseguida los instrumentos de estos ritos atroces, se purifican ellas mismas, y se acuestan en la misma cama”2.

Impacta leer que lo nombra como "orgía de sangre”.

La folie á deux fue descrita por Laségue y Falret, como un fenómeno de “contagio”3.

Centraban las condiciones excepcionales para que estas se dieran en tres aspectos:

• La influencia de uno de los individuos activo, que crea el delirio sobre otro pasivo.

• La intensidad del vínculo de los dos implicados. Un delirio que se mantenga en los límites de lo posible.

• La indicación terapéutica principal que daban era separar a los dos individuos, esperando que él que había sido contagiado pudiera curarse.

Atendí durante muchos años un caso de "deliro a dos "de una madre y su hija y justamente cuando lo controlaba, la indicación fue no forzar una separación. Esto, que me sorprendió, luego se mostró muy eficaz en la dirección de la cura, pasando el analista, a formar parte del nudo de la estabilización de ambos sujetos.

El concepto de contagio fue cuestionado por Regis con su tesis sobre el delirio simultáneo, conservando la idea de una relación íntima entre los afectados.

En el caso de la hermanas Papin, Lacan cuenta que a los cinco meses de estar encarceladas la hermana mayor, presentó crisis de agitación, con alucinaciones y un intento de sacarse los ojos. Desarrolló varias temáticas delirantes, llega a decir que ella en la otra vida debería ser el marido de su hermana. La psicosis se muestra en las dos hermanas destacando el sadismo de ambas.

Recuerda que Freud ya habló de la hostilidad primitiva entre hermanos y que esta puede en ocasiones tener una inversión de hostilidad a deseo, una fijación amorosa hecha sobre el objeto más semejante, al modo narcisista y que, en las hermanas Papin, no se sacrificó para llegar a una "moralidad socialmente eficaz".

"Verdaderas almas siamesas, forman un mundo cerrado para siempre,... sin más medios que los de su islote, tienen que resolver su enigma, el enigma humano del sexo”4.

Notas:

  1. Lacan, Jacques, "Motivos del crimen paranoico: El crimen de las hermanas Papin", De la Psicosis Paranoica en sus relaciones con la personalidad, Siglo XXI editores, BsAs 1976, p. 338.
  2. Ibid., p. 339.
  3. Lasègue C. y Falret J. La folie a deux. “El delirio en la clínica francesa”, Ediciones Dorsa, p. 117.
  4. Lacan, Jacques, Ibid., p. 345.
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